{"id":61124,"date":"2022-02-22T18:41:37","date_gmt":"2022-02-22T18:41:37","guid":{"rendered":"https:\/\/seminaritaifa.org\/taifa\/?p=61124"},"modified":"2022-02-22T18:43:00","modified_gmt":"2022-02-22T18:43:00","slug":"acerca-de-la-cuestion-de-la-reproduccion-social-de-la-teoria-a-la-practica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/seminaritaifa.org\/taifa\/2022\/02\/22\/acerca-de-la-cuestion-de-la-reproduccion-social-de-la-teoria-a-la-practica\/","title":{"rendered":"Acerca de la cuesti\u00f3n de la reproducci\u00f3n social: de la teor\u00eda a la pr\u00e1ctica"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"333\" src=\"https:\/\/seminaritaifa.org\/taifa\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/img_reprod_social.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-61125\" srcset=\"https:\/\/seminaritaifa.org\/taifa\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/img_reprod_social.jpg 500w, https:\/\/seminaritaifa.org\/taifa\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/img_reprod_social-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/gedar.eus\/kolaborazioak\/autorea\/isabel-benitez\/\">Isabel Ben\u00edtez<\/a> &#8211; GEDAR LANGILE KAZETA 5\/2\/2021<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los c\u00edrculos acad\u00e9micos y algunos espacios feministas se ha popularizado en la \u00faltima d\u00e9cada la \u00abteor\u00eda de la reproducci\u00f3n social\u00bb (TRS). La TRS surge como un marco explicativo renovado desde el que dar cuenta, no solo de la opresi\u00f3n de las mujeres sino tambi\u00e9n de otros ejes de segmentaci\u00f3n de la clase trabajadora internacional en las sociedades capitalistas contempor\u00e1neas. Suele presentarse de forma expl\u00edcita como heredera del llamado feminismo socialista-marxista tanto en la reivindicaci\u00f3n cr\u00edtica del legado te\u00f3rico de Marx como en la vocaci\u00f3n de an\u00e1lisis orientado a la intervenci\u00f3n pol\u00edtica anticapitalista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Crecido al calor de los debates del feminismo la segunda ola en la d\u00e9cada de 1970, el feminismo socialista-marxista desbroz\u00f3 un terreno propio entre los enfoques del feminismo radical y el marxismo unilateral, por otra. Es decir, romp\u00eda con la \u00absororidad interclasista\u00bb y apostaba por la independencia de clase en el abordaje de la \u00abcuesti\u00f3n de la mujer\u00bb eso s\u00ed, sin posponerla indefinidamente seg\u00fan la inercia reformista\/determinista hegem\u00f3nica en las organizaciones comunistas de la \u00e9poca[1]. La arena de discusi\u00f3n fue el llamado \u00abdebate sobre el trabajo dom\u00e9stico\u00bb. El feminismo socialista-marxista qued\u00f3 desplazado (sin que se rebatiera su propuesta) durante la d\u00e9cada de los 1980 en plena emergencia acad\u00e9mica, pol\u00edtica e institucional de los estudios culturales de g\u00e9nero, la renuncia a marcos explicativos omnicomprensivos en el campo de lo social y \u00abterceras v\u00edas\u00bb, como las <em>teor\u00edas duales <\/em>(capitalismo-patriarcal\/patriarcado-capitalista) o se \u00abeconom\u00eda feminista\u00bb que, desde la academia se desmarcaba tanto del liberalismo econ\u00f3mico como del marxismo[2].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los 2000, dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, la reactivaci\u00f3n de este feminismo socialista-marxista bajo el rubro de TRS se enmarca en el di\u00e1logo con las coordenadas de aquellas discusiones:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>a)<\/strong> La procedente de las teor\u00edas duales, es decir, aquellas posiciones que distinguen dos l\u00f3gicas de opresi\u00f3n diferentes aunque relacionadas entre s\u00ed: la de la opresi\u00f3n patriarcal y la opresi\u00f3n derivada de la explotaci\u00f3n capitalista, una suerte de espacio c\u00f3modo en el que reconciliar -no sistem\u00e1ticamente- postulados del feminismo radical con los del feminismo marxiano, con profundas debilidades te\u00f3ricas[3]. La TRS se postula como<em> teor\u00eda unitaria<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>b)<\/strong> La discusi\u00f3n de la teor\u00eda valor-trabajo de Marx aplicada al trabajo dom\u00e9stico (a colaci\u00f3n de las controversias planteadas por las impulsoras de la campa\u00f1a \u00absalario para el trabajo dom\u00e9stico\u00bb). La TRS interpela a la renovaci\u00f3n del debate del trabajo dom\u00e9stico realizado por los estudios englobados en el prisma de la llamada econom\u00eda feminista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>c)<\/strong> La complejizaci\u00f3n de los an\u00e1lisis por el tratamiento de otros ejes de opresi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la clase o el sexo\/g\u00e9nero: las perspectivas <em>interseccionales<\/em> y espec\u00edficamente, en lo tocante a la consideraci\u00f3n expl\u00edcita de la opresi\u00f3n racial. La TRS aspira a superar, como teor\u00eda integrada, la mera descripci\u00f3n de opresiones concomitantes[4].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto en los a\u00f1os 1970 como ahora, la revitalizaci\u00f3n te\u00f3rica del marxismo en la cuesti\u00f3n de la emancipaci\u00f3n de la mujer cabalga sobre la agudizaci\u00f3n de las contradicciones del capitalismo a escala internacional, sus crisis e impacto en los segmentos m\u00e1s vulnerables del proletariado internacional\u2026 y en la escasa fecundidad pol\u00edtica de las apuestas <em>alternativas<\/em> que lo desplazaron abierta o soslayadamente en la academia y en las asambleas de base. As\u00ed, desde la d\u00e9cada de los 2000 se produce una fuerte feminizaci\u00f3n de los flujos migratorios hacia las econom\u00edas del centro imperialista para cubrir trabajo dom\u00e9stico y de cuidados, la crisis de 2007 tambi\u00e9n muestra un incremento de participaci\u00f3n de las mujeres en la fuerza de trabajo internacional, esto es, un fuerte proceso de proletarizaci\u00f3n de mujeres hasta ahora exclu\u00eddas del trabajo asalariado, vinculado a procesos de endeudamiento, expropiaci\u00f3n de tierras, privatizaciones[5], junto con la depresi\u00f3n de las condiciones de vida de las mujeres de clase trabajadora en el mismo centro imperialista (restricci\u00f3n al acceso a la vivienda, retroceso de prestaci\u00f3n de servicios p\u00fablicos y extensi\u00f3n de <em>working poor<\/em>, especialmente entre la juventud y las familias monomarentales). Ni los giros ling\u00fc\u00edsticos, ni la performaci\u00f3n dl g\u00e9nero, ni las promesas o deseos de extensi\u00f3n del Estado del Bienestar jibarizado[6] han satisfecho o respondido a la agudizaci\u00f3n de la violencia estructural y cotidiana sobre las mujeres de la clase trabajadora. Esta necesidad de herramientas pol\u00edticas tambi\u00e9n coincide con una reemergencia de un frente de masas feminista (desigual seg\u00fan regiones del planeta) que a su vez acoge propuestas pol\u00edticas divergentes e incluso antag\u00f3nicas respecto al enfoque te\u00f3rico, programa y prioridades estrat\u00e9gicas en la lucha por la igualdad de las mujeres, donde se refleja una pugna ideol\u00f3gica en la que hasta la ultraderecha europea ha querido meter baza y directoras de bancos se reclaman activistas feministas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el arco del feminismo anticapitalista, dentro de la TRS, tambi\u00e9n encontramos pluralidad de posiciones pol\u00edticas. Si hay un consenso indiscutible, entre las figuras m\u00e1s divulgadas, es el de reconocer la obra de Lise Vogel como el punto de partida m\u00e1s serio y estructurado de desarrollo este enfoque unitario que aune teor\u00eda y pr\u00e1ctica partiendo <em>de Marx <\/em>y no <em>contra<\/em> o <em>a pesar de Marx<\/em>. Fuera de este punto, los matices, las contradicciones o las expresiones ecl\u00e9cticas entre los diferentes aportes a la TRS est\u00e1n al orden del d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La obra de Vogel hizo una contribuci\u00f3n clave: a partir de la discusi\u00f3n cr\u00edtica de la situaci\u00f3n de opresi\u00f3n de las mujeres <em>de la clase trabajadora<\/em> y espec\u00edficamente del papel que cumple (o no) el trabajo dom\u00e9stico no asalariado en dicha subordinaci\u00f3n social, sentar\u00e1 las bases para que el an\u00e1lisis se enmarque en una <em>teor\u00eda unitaria<\/em>. Es decir, con Vogel germina un enfoque que deja de lado apriorismos universales, interclasistas, m\u00e1s o menos <em>historizados <\/em>de las categor\u00edas \u00abmujer\u00bb, \u00abfamilia\u00bb o la \u00abdivisi\u00f3n sexual del trabajo\u00bb como premisas indiscutibles de partida para estudiar la especificidad de la opresi\u00f3n de las mujeres de <em>clase trabajadora<\/em> en las sociedades capitalistas, para reentroncar con el an\u00e1lisis de la relaci\u00f3n entre la opresi\u00f3n espec\u00edfica de las mujeres de la clase trabajadora respecto a la din\u00e1mica de acumulaci\u00f3n y valorizaci\u00f3n del capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer efecto pol\u00edtico es la inserci\u00f3n de la lucha por la igualdad de las mujeres en un enfoque de clase y directamente en el coraz\u00f3n de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica. Es decir, el an\u00e1lisis de Vogel atiende la especificidad pero lig\u00e1ndola a la lucha de clases en su conjunto y rompe con enfoques sectoriales, parciales o titubeantes de las teor\u00edas duales. A nuestro juicio, su an\u00e1lisis sienta la piedra fundacional de una agenda de investigaci\u00f3n contempor\u00e1nea muy prometedora y de la que forma parte la obra de Michael Lebowitz (2005).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, no hablar\u00e1 de \u00abreproducci\u00f3n social\u00bb como un t\u00e9rmino acotado a la reposici\u00f3n y reconstituci\u00f3n de la fuerza de trabajo, sino en el sentido marxiano de recreaci\u00f3n y perpetuaci\u00f3n de las condiciones de posibilidad y continuidad del capitalismo. El trabajo de Michael Lebowitz lo formular\u00e1 en una clave m\u00e1s expl\u00edcita se\u00f1alando que, dicho proceso de \u00abreproducci\u00f3n\u00bb del capitalismo que, por descontado, incluye la perpetuaci\u00f3n de la clase trabajadora, no s\u00f3lo ata\u00f1e a una <em>cuesti\u00f3n biof\u00edsica<\/em> o acotada a los \u00abtrabajos de cuidado\u00bb en el presente o a futuro (relevo generacional)- sean o no realizados en formas mercantiles- sino tambi\u00e9n a la vertiente de recreaci\u00f3n de la <em>relaci\u00f3n social<\/em>, es decir, de \u00abtrabajadores libres propietarios de su fuerza de trabajo\u00bb, listos para su incorporaci\u00f3n al mercado de trabajo asalariado, pero <em>tambi\u00e9n<\/em> impotentes pol\u00edticamente para apropiarse de la producci\u00f3n social realizada al servicio del capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero lo que es m\u00e1s interesante aun del trabajo de Lebowitz es la distinci\u00f3n entre la llamada reproducci\u00f3n ampliada <em>del capital<\/em> en contraposici\u00f3n a la reproducci\u00f3n ampliada de la clase trabajadora (en s\u00ed o para s\u00ed). Esto es, Lebowitz cartograf\u00eda la lucha de clases dando una ubicaci\u00f3n concreta a esta pugna y por tanto, nos libera de marcos explicativos funcionalistas o deterministas. Por otra parte, tambi\u00e9n aterriza la noci\u00f3n de \u00abvida\u00bb (cuando se la plantea en t\u00e9rminos de contraposici\u00f3n con el capital): no existe una<em> l\u00f3gica de la vida<\/em>, o mejor dicho, el capitalismo tiene unas coordenadas de la noci\u00f3n de \u00abvida\u00bb y la clase trabajadora tiene otras. La contradicci\u00f3n fundamental entre capital-trabajo es el primer pelda\u00f1o ineludible de dicha pugna entre el capital por revalorizarse y la clase trabajadora asalariada por continuar existiendo como tal dentro del modo de producci\u00f3n, pero es una contradicci\u00f3n que se tensiona aun m\u00e1s desde una perspectiva pol\u00edtica cuando vemos que dicha \u00ablucha por la existencia\u00bb que se despliega en la lucha de clases va m\u00e1s all\u00e1 de las reivindicaciones del sindicalismo economicista o de las pol\u00edticas socialdem\u00f3cratas (con o sin impronta familista, es decir, machista), cuando pugna por la superaci\u00f3n del capitalismo como condici\u00f3n sinequanon para tener una vida digna, para devenir seres humanos no alienados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un orden anal\u00edtico quiz\u00e1 menos ambicioso, por otra parte, Susan Ferguson y David McNally siguen la estela de Lebowitz en el sentido de reivindicar la noci\u00f3n de \u00abtotalidad org\u00e1nica\u00bb marxiana. En palabras de Martha E. Gim\u00e9nez (2018), McNally y Ferguson abrazan \u00abuna concepci\u00f3n marxista-hegeliana de la totalidad capitalista\u00bb como m\u00e9todo para integrar con solvencia la cuesti\u00f3n racial (frente a los enfoques aditivos o de intersecci\u00f3n de vectores que hegemoniza las teor\u00edas de la interseccionalidad) en el marco del feminismo de la reproducci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Marx s\u00ed, pero \u00bfpara qu\u00e9? \u00bfDe qu\u00e9 reproducci\u00f3n social estamos hablando?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cr\u00edtica de Martha E. Gim\u00e9nez a ciertos postulados de la TRS nos permite ver algunos de los puntos de fricci\u00f3n te\u00f3ricos (y sus consecuencias pol\u00edticas) dentro de la corriente principal de la TRS. De todos ellos, destacaremos dos, haciendo un repaso de las aportaciones m\u00e1s relevantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primer lugar, \u00bfqu\u00e9 tipo de \u00abajuste\u00bb de cuentas se realiza respecto a la obra de Marx: es una teor\u00eda de la reproducci\u00f3n social <em>incompleta<\/em> o no, y si lo es qu\u00e9 tipo de desarrollo requiere (o no), \u00bfes posible tal desarrollo sin comprometer las categor\u00edas marxianas?[7]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gim\u00e9nez, como Lebowitz, sostiene que la \u00abreproducci\u00f3n social\u00bb de que habla Marx se refiere a la del capitalismo como modo de producci\u00f3n, por tanto, el enfoque de Marx no ha dejado ni olvidado nada, es simplemente coherente, en el sentido de que<em> desde la \u00f3ptica del capital <\/em>realmente no es necesario articular ning\u00fan mecanismo que garantice la provisi\u00f3n fluida de FT. Por dos razones, por la propia din\u00e1mica de despliegue del capital y la tendencia de la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital en detrimento del capital variable y por tanto, a provocar, sin mayor esfuerzo, un excedente poblacional (ej\u00e9rcito industrial de reserva) que habilitar\u00e1 las condiciones <em>pol\u00edticas <\/em>no solo para la continuaci\u00f3n de la dependencia del capital para existir, sino tambi\u00e9n la presi\u00f3n a la bajada salarial y tambi\u00e9n la competici\u00f3n interna de los diferentes segmentos de la clase trabajadora <em>internacional<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Gim\u00e9nez, muy influida por la escuela de Althusser,<em> El capital <\/em>est\u00e1 realizando un an\u00e1lisis al nivel de <em>modo de producci\u00f3n<\/em>, de la l\u00f3gica general inmanente del capitalismo pero no de las <em>formaciones capitalistas concretas<\/em>. Que <em>El Capital <\/em>se autolimite a tratar, dentro de la reproducci\u00f3n social del capital como modo de producci\u00f3n, la perpetuaci\u00f3n de la existencia del trabajo asalariado, de esta relaci\u00f3n de clase, no es un d\u00e9ficit, simplemente es que es el nivel de an\u00e1lisis en el que est\u00e1 trabajando. Y en este nivel de an\u00e1lisis, efectivamente, la l\u00f3gica de acumulaci\u00f3n del capital como tal es ciega al sexo, la raza y otros ejes de opresi\u00f3n. En otro nivel de an\u00e1lisis, en la operativizaci\u00f3n concreta de las econom\u00edas capitalistas hist\u00f3ricas (las<em> formaciones sociales capitalistas<\/em>), estos ejes s\u00ed que son relevantes. As\u00ed pues, el estudio espec\u00edfico de los procesos de sexualizaci\u00f3n\/g\u00e9nero, racializaci\u00f3n y otras opresiones y desigualdades que se producen en el seno de la clase trabajadora corresponder\u00eda a este otro nivel de an\u00e1lisis. Considerar, por tanto, que la cuesti\u00f3n de la \u00abpoblaci\u00f3n\u00bb en Marx puede despacharse considerando que se trata de una \u00abley demogr\u00e1fica\u00bb que naturaliza la disponibilidad de seres humanos (y con ellos de potencial fuerza de trabajo), es err\u00f3neo y para Gim\u00e9nez, que McNally y Ferguson abunden en esta caracterizaci\u00f3n es una provocaci\u00f3n te\u00f3rica sin rigor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, la autora propone como ventana de salida de los riesgos de abstracci\u00f3n de la \u00abreproducci\u00f3n social\u00bb propuesta desde la TRS o del riesgo de que se colapsen de forma equ\u00edvoca ambos niveles de an\u00e1lisis, la categor\u00eda \u00abreproducci\u00f3n social capitalista\u00bb (cuya confrontaci\u00f3n <em>pol\u00edtica <\/em>ser\u00eda la \u00abreproducci\u00f3n social socialista\u00bb) para dar cuenta de los procesos materiales e ideol\u00f3gicos espec\u00edficos en los que sucede la reproducci\u00f3n social bajo condiciones capitalistas. Gim\u00e9nez (2018:297;305).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ferguson, McNally y Arruzza empero s\u00ed que se hacen eco de las cr\u00edticas de las primeras feministas-socialistas-marxistas que, como Heidi Hartmann, postulan dicha \u00abceguera\u00bb a una carencia anal\u00edtica en el pensamiento de Marx que, forzosamente, debe desarrollarse y que es dicho estudio el que se propone realizar la TRS. Lo cierto es que hasta ahora dicho desarrollo te\u00f3rico <em>a fortiori<\/em> no ha sido realizado de forma sistem\u00e1tica aun o, como m\u00ednimo, se encontrar\u00eda aun impl\u00edcito o incipiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una posici\u00f3n que, podr\u00eda considerarse a caballo entre ambas, ser\u00eda como dec\u00edamos, la de Lebowitz. A diferencia de Gim\u00e9nez, el economista canadiense s\u00ed que considera que esta vertiente del an\u00e1lisis falta en <em>El Capital<\/em>, que ser\u00eda el trabajo pendiente que se promet\u00eda para el libro jam\u00e1s escrito dedicado al trabajo asalariado y que su carencia hace que la lucha de clases en el despliegue de <em>El Capital<\/em> quede relegada en favor de una visi\u00f3n unilateral (por incompleta) del capitalismo como totalidad org\u00e1nica pre\u00f1ada de contradicciones (y con ello, aplanando el terreno a lecturas mec\u00e1nicas y funcionalistas).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lebowitz s\u00ed que hace una propuesta para compensar esta unilateralidad de <em>El Capital<\/em> (no derivada de un <em>pecado original<\/em>, ni androc\u00e9ntrico ni patriarcal, sino de la incompletitud de la exposici\u00f3n de la investigaci\u00f3n). Para ello, identifica dos circuitos de producci\u00f3n (y reproducci\u00f3n) concomitantes pero tambi\u00e9n antag\u00f3nicos en lo que es el capitalismo como modo de producci\u00f3n. Esta propuesta podr\u00eda ser considerada un desarrollo tanto de la lectura que hace Gim\u00e9nez como de la de Ferguson. Esto es, desde la perspectiva de la reproducci\u00f3n de la relaci\u00f3n social que representa el <em>trabajo asalariado<\/em> como pieza fundamental de la l\u00f3gica de valorizaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n de capital, la vertiente <em>pol\u00edtica<\/em> de dicho antagonismo implicar\u00eda atender al papel que juegan la divisi\u00f3n sexual del trabajo y los procesos de racializaci\u00f3n. Y la incorporaci\u00f3n anal\u00edtica de dichos procesos (de car\u00e1cter hist\u00f3rico, como lo es el desarrollo en s\u00ed de la lucha de clases) nos permitir\u00eda integrarlos de forma significativa tambi\u00e9n en la praxis pol\u00edtica \u2013 deseo que palpita en la argumentaci\u00f3n de Ferguson-, m\u00e1s all\u00e1 del puro voluntarismo (que es la cr\u00edtica que subyace en Gim\u00e9nez).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfLa clase es determinante o <em>co-determinante<\/em>?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y esta incorporaci\u00f3n significativa, tambi\u00e9n clarificar\u00eda en t\u00e9rminos pol\u00edticos qu\u00e9 papel cumple la lucha de clases cuando se despliega dentro del circuito de valorizaci\u00f3n del capital y qu\u00e9 papel cumple cuando se despliega fuera de dicho circuito. Elemento que nos lleva al segundo gran eje de divergencia: Si la din\u00e1mica de acumulaci\u00f3n capitalista, el eje de clase y la correlaci\u00f3n de fuerzas de la lucha de clases, tiene un rol determinante en las condiciones de reproducci\u00f3n de las clases sociales; o si en cambio, ocupa un lugar co-constitutivo o co-fundacional <em>en el mismo nivel<\/em> que otros ejes como el de sexo\/g\u00e9nero, racializaci\u00f3n, \u2026 Esta es una preocupaci\u00f3n que la propia Vogel manifiesta en el pr\u00f3logo a una antolog\u00eda de textos de la TRS: \u00abA la larga creo que nos tendremos que deshacer de dos suposiciones muy arraigadas En primer lugar, la suposici\u00f3n de que diferentes dimensiones de la diferencia \u2013 por ejemplo, raza, clase y g\u00e9nero- son comparables. En segundo lugar, de la conclusi\u00f3n de que categor\u00edas diferentes son equivalentes en t\u00e9rminos causales\u00bb (Bhattacharya,2019:12). Una divergencia que en \u00faltima instancia nos lleva a si se apuesta por la independencia pol\u00edtica de clase o se opta por posiciones interclasistas y tambi\u00e9n, qu\u00e9 papel se concede a la lucha en el coraz\u00f3n de la extracci\u00f3n de la plusval\u00eda (tradicionalmente sindical).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Gim\u00e9nez, la mezcla de los dos niveles de an\u00e1lisis (modo de producci\u00f3n\/formaci\u00f3n social hist\u00f3rica) en los t\u00e9rminos realizados por la TRS conduce a una abstracci\u00f3n tal que ofusca la importancia te\u00f3rica y pol\u00edtica de la materialidad de la reproducci\u00f3n biol\u00f3gica humana y sus efectos sobre las mujeres de la clase trabajadora (en su conciencia, vivencia de la sexualidad, \u2026), la variedad de ideolog\u00edas y formas de control legal y social que suceden en torno a los derechos reproductivos y el encaje de la cobertura de las necesidades de aquellos segmentos de la clase trabajadora que no son productivos para el capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Volviendo a la cuesti\u00f3n de la incorporaci\u00f3n de otros ejes de opresi\u00f3n, adem\u00e1s del de sexual, a nivel pol\u00edtico, descentrar la lucha de clases del ciclo de valorizaci\u00f3n del capital y entroncar con f\u00f3rmulas que consideran el eje de clase igual de determinante que el de raza, sexo, \u2026 deja el campo abierto a dos riesgos: al de la perpetuaci\u00f3n de los enfoques identitarios en la conformaci\u00f3n de la lucha pol\u00edtica y, a\u00f1adimos nosotros, a la revitalizaci\u00f3n continua de las estrategias dualistas o aditivas, en detrimento de frentes unitarios de confrontaci\u00f3n de clase (con sexo, raza y diversidad interna, pero unidos como polo antag\u00f3nico com\u00fan, no meramente aditiva), contra el capitalismo como la totalidad que representa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien Gim\u00e9nez es particularmente incisiva respecto a este posicionamiento, lo cierto es que la apuesta por dicha co-constituci\u00f3n o la prevalencia del eje de clase aparece de forma ambigua y contradictoria en Arruzza y en Bhattacharya.8 Esto es, mientras que se subraya la importancia de las luchas laborales tambi\u00e9n se subsume en formulaciones brillantemente ambiguas respecto a la universalidad\/pol\u00edticas de la identidad[9]. Esta ambig\u00fcedad, empero, quedar\u00eda n\u00edtidamente resuelta en la formulaci\u00f3n concreta realizada en el \u00abManifiesto para un feminismo del 99%\u00bb que ya ha sido objeto de cr\u00edtica desde diferentes organizaciones pol\u00edticas de clase: \u00abLa lecci\u00f3n que ya hemos aprendido es que la propuesta pol\u00edtica que pretende desarrollar una estrategia de clase no puede simplemente hacer un llamamiento a la diversidad de las luchas que nacen de abajo\u00bb[10], o \u00abla \u201creinvenci\u00f3n\u201d de la huelga que se\u00f1ala el <em>Manifiesto<\/em> no pasa por bautizar con ese nombre a todas las acciones feministas, cualesquiera sean, ni tampoco por reivindicar el retraimiento de tareas en \u201cesa visi\u00f3n amplia de lo que se entiende por cuesti\u00f3n laboral\u201d, donde las autoras mezclan confusamente la huelga del trabajo dom\u00e9stico, con la \u201cdel sexo y de las sonrisas\u201d[\u2026] Por el contrario, esta nueva reivindicaci\u00f3n del m\u00e9todo de la huelga deber\u00edamos ponerlo al servicio de fortalecer a las trabajadoras asalariadas en su enfrentamiento a la patronal, al Estado y a la burocracia sindical [\u2026] La tarea actual de un feminismo anticapitalista debiera ser combatir en los sindicatos, especialmente en aquellos sectores de la producci\u00f3n y los servicios altamente feminizados, para conseguir unir lo que la burocracia divide. Pero en el <em>Manifiesto<\/em>, que habla de clase trabajadora, de huelga, de anticapitalismo y lucha de clases, la burocracia sindical no est\u00e1 siquiera mencionada y, peligrosamente, se adjudica a los sindicatos en general la pol\u00edtica corporativa, economicista y corrosiva de sus direcciones\u00bb[11].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos apuntes pol\u00edticos de la TRS en el Estado espa\u00f1olLa TRS se postula expl\u00edcitamente como una herramienta al servicio de la intervenci\u00f3n pol\u00edtica, por lo tanto, buscar los v\u00ednculos entre el an\u00e1lisis y la propuesta pol\u00edtica concreta de las diferentes posturas es clave. Es decir, la exploraci\u00f3n de la continuidad\/ruptura entre la teor\u00eda y la apuesta pr\u00e1ctica o estrategia de lucha es fundamental para evaluar posibilidades de \u00e9xito o fracaso en la lucha contra el capitalismo y por la emancipaci\u00f3n de las opresiones sexuales, de g\u00e9nero y raza que despliega el modo de producci\u00f3n capitalista contra la clase trabajadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien existen antolog\u00edas y publicaciones previas y coet\u00e1neas relacionadas de forma expl\u00edcita con la TRS,[12] podr\u00eda decirse que hoy dia Cinzia Arruza, Titti Bhattacharya y Susan Ferguson constituyen las principales figuras de referencia internacional en la divulgaci\u00f3n de este enfoque renovado del feminismo marxista\/TRS tambi\u00e9n en nuestro contexto. La visibilizaci\u00f3n de estas autoras dar\u00eda un salto cualitativo de car\u00e1cter pol\u00edtico a su enfoque de la TRS con la publicaci\u00f3n en 2019 de \u00abFeminismo del 99%\u00bb, un manifiesto para la intervenci\u00f3n pol\u00edtica al calor de las convocatorias internacionales del 8 de marzo de los \u00faltimos cuatro a\u00f1os, como ya hemos apuntado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La prioridad pol\u00edtica del enfoque defendido por estas autoras es disputar el terreno pol\u00edtico e ideol\u00f3gico al feminismo liberal (en sus diferentes variantes y renovaciones, como el llamado <em>feminismo corporativo<\/em>). En un segundo plano, tambi\u00e9n discrepa de las posiciones defendidas por figuras emanadas del <em>feminismo aut\u00f3nomo italiano<\/em>[13] y respecto los planteamientos voluntaristas de la <em>econom\u00eda feminista<\/em>, si bien, la t\u00e1ctica consiste m\u00e1s en buscar puntos de conexi\u00f3n que no de confrontaci\u00f3n o clarificaci\u00f3n de posiciones respecto a expresiones feministas, digamos <em>de izquierdas<\/em>, m\u00e1s cercanas a posiciones socialdem\u00f3cratas o incluso al feminismo radical, en pro de ese gran frente unitario de corte ciudadanista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A grandes rasgos, la corriente principal de la TRS respecto al feminismo marxista-aut\u00f3nomo, rechaza la noci\u00f3n de que el trabajo no asalariado (sea dom\u00e9stico o no) produzca valor en un sentido capitalista y no hace propia la consigna a favor del reconocimiento de un salario para el trabajo dom\u00e9stico. Respecto a la econom\u00eda feminista, la TRS reivindica expl\u00edcitamente a Marx y subraya la necesidad de impugnar <em>la totalidad<\/em> capitalista de forma concreta, esto es, no acotar el programa de intervenci\u00f3n y de demandas a reformas puntuales del actual estado de las cosas (acompa\u00f1ado o no de ret\u00f3ricas anticapitalistas de car\u00e1cter ut\u00f3pico, esto es, fundadas en un voluntarismo de corte ciudadanista que obvia la lucha de clases): corresponsabilidad, \u00abconciliaci\u00f3n\u00bb, cuotas, \u00abpol\u00edticas de reconocimiento\u00bb \u2026 En t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, la prioridad de confrontar el feminismo liberal o las boutades de la ultraderecha hace que apenas se confronte con la expresi\u00f3n reformista y corta de miras de estas propuestas, no es de extra\u00f1ar que en al enfoque del \u00abfeminismo del 99%\u00bb se hayan sumado figuras con un discurso abiertamente socialdem\u00f3crata, como Nancy Fraser.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el contexto de la llamada \u00abcrisis de cuidados\u00bb -f\u00f3rmula enf\u00e1ticamente popularizada en el Estado espa\u00f1ol a ra\u00edz precisamente de los recortes del gasto p\u00fablico en servicios p\u00fablicos y desregulaci\u00f3n del mercado laboral derivados del rescate de la banca privada tras el crack de 2007\/8-, nuevamente la discusi\u00f3n sobre el trabajo dom\u00e9stico. En t\u00e9rminos contempor\u00e1neos, el viejo debate se reformula como \u00abtrabajos de cuidados\u00bb y, nuevamente, constituye el terreno de disputa privilegiado entre las diferentes corrientes de izquierdas dentro del campo del feminismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tensi\u00f3n entre enfoques voluntaristas, socialdem\u00f3cratas (o plataformas electorales aspirantes a \u00abocupar el espacio que deja a su izquierda\u00bb el socialiberalismo) o rupturistas con el orden capitalista en el Estado espa\u00f1ol se muestra n\u00edtidamente si vemos las diferentes concreciones de huelga convocada el 8 de marzo de 2018, basculante entre huelga \u00abde mujeres\/feminista\u00bb entre la huelga real o simb\u00f3lica-visibilizaci\u00f3n. Por otra parte, la tensi\u00f3n o el eclecticismo pol\u00edtico se muestran en el intercambio ling\u00fc\u00edstico y pr\u00e9stamos de conceptos y formulaciones como la noci\u00f3n \u00abcapitalismo-vs-vida\u00bb, \u00abponer la vida en el centro\u00bb, \u00abrevalorizar los trabajos de cuidados\u00bb, &#8230; Bajo estos lemas aparentemente de consenso, en la pr\u00e1ctica coagulan tablas reivindicativas contradictorias &#8230; apenas discutidas en profundidad. Esta indefinici\u00f3n de sobreentendidos, o ambig\u00fcedades inclusivas calculadas, impactan en los manifiestos, estrategias y alianzas pol\u00edticas de un frente de masas muy heterog\u00e9neo donde la discusi\u00f3n pol\u00edtica suele liquidarse en la acumulaci\u00f3n ag\u00f3nica de reivindicaciones y acciones sin perspectiva estrat\u00e9gica[14].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>De la pol\u00edtica a la teor\u00eda de nuevo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las consecuencias de la fragmentaci\u00f3n identitaria de los frentes de lucha (o su impotencia para establecer una unidad de acci\u00f3n estrat\u00e9gica, como se\u00f1alaron McNally y Ferguson respecto a la d\u00e9cada de los 1990\/2000, aunque no es una l\u00f3gica de acci\u00f3n colectiva en absoluto superada) y la pretensi\u00f3n de surfear los movimientos sociales con ret\u00f3ricas anticapitalistas acompa\u00f1adas de programas reformistas, es una discusi\u00f3n que se viene reeditando en el marco pol\u00edtico general desde la d\u00e9cada de los 1990, bien sea en clave antiglobalizaci\u00f3n, ecol\u00f3gica y ahora en el frente de masas feminista-.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, es particularmente \u00fatil rastrear la relaci\u00f3n entre las categor\u00edas y las propuestas estrat\u00e9gicas, esto es, rehabilitar la veta de la teor\u00eda de la praxis y del anhelo transformador de la c\u00e9lebre tesis sobre Feuerbach. Particularmente \u00fatil en el campo de la lucha por la emancipaci\u00f3n de las mujeres de la clase trabajadora donde la relaci\u00f3n te\u00f3rico-pol\u00edtica se fragment\u00f3, la ret\u00f3rica acad\u00e9mica o los enfoques \u00abt\u00e9cnicos\u00bb (esto es, que no han cuestionado ni tensionado los determinantes estructurales del capitalismo como obst\u00e1culo recurrente en el \u00e9xito de pol\u00edticas econ\u00f3micas concretas) obtuvieron una amplia audiencia e incluso se teoriz\u00f3 el fin de la acci\u00f3n colectiva como herramienta \u00fatil en el campo del feminismo (a favor de las pol\u00edticas de reconocimiento identitario y la performatividad individual). La necesidad de articular de forma satisfactoria el bucle de la teor\u00eda y la praxis pol\u00edtica es clave[15].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En resumen, el v\u00ednculo entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica en los objetivos y propuestas que emanan de las diferentes propuestas de la TRS nos permiten situar con claridad el sujeto pol\u00edtico de la emancipaci\u00f3n (la clase trabajadora) pero tambi\u00e9n aportan elementos clave para clarificar el impacto y el papel de los procesos diferenciales de proletarizaci\u00f3n y mercantilizaci\u00f3n de los cuerpos de los diferentes segmentos en los que el capitalismo jerarquiza y confronta a la clase trabajadora internacional: desde el tr\u00e1fico de \u00f3rganos y tejidos, pasando por la prostituci\u00f3n y el alquiler de vientres e incluso los procesos vinculados a la crisis del CoVid19 conformados contra la clase trabajadora y espec\u00edficamente, las mujeres (sobreexposici\u00f3n al riesgo, superexplotaci\u00f3n asalariada y extrasalarial, desmantelamiento de la sanidad p\u00fablica, desprestigio de la educaci\u00f3n p\u00fablica y represi\u00f3n de la acci\u00f3n pol\u00edtica). Una articulaci\u00f3n que deber\u00eda servirnos para una acci\u00f3n pol\u00edtica pedag\u00f3gica y clara y tambi\u00e9n para deshacernos de falsos lugares comunes y de las trampas oportunistas que tiende la socialdemocracia desde diferentes frentes, sea el cortoplacismo, el \u00abpragmatismo\u00bb o la rendici\u00f3n pol\u00edtica ante frentes inteclasistas \u2013 de masas o no- que, de entrada, exigen la renuncia te\u00f3rica y pr\u00e1ctica a la superaci\u00f3n del capitalismo en pro de la utop\u00eda de que es posible un capitalismo \u00abcon rostro humano\u00bb, \u00abfeminista\u00bb o siquiera \u00abantirracista\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bhattacharya, Tithi (ed) (2019), Teoria de la reproducci\u00f3 social. Ressituant la classe, recentrant l\u2019opressi\u00f3. Manresa: Tigre de Paper<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ferguson, Susan (2020) Women and work. Feminism, labour and social reproduction. London: Pluto Press<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gim\u00e9nez, Martha E. (2018) Marx, Women and capitalist social reproduction. Marxist feminist essays. Chicago: Haymarket Books.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lebowitz, Michael (2005) M\u00e1s all\u00e1 de El Capital. La econom\u00eda pol\u00edtica de la clase obrera en Marx. Akal: Madrid<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vogel, Lise ([1983] 2013) Marxism and the oppression of women. Toward a Unitary Theory. Chicago: Haymarket Books.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Young, Iris M. (1980) Socialist feminism and the Limits of the Dual system theory a Hennessy, R. &amp; Ingraham, C. (eds) (1997), Materialist feminism. A reader in class, difference and women\u2019s lives. London: Routledge<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[1] Cinzia Arruzza hace un somero repaso a la caracterizaci\u00f3n pol\u00edtica del per\u00edodo en \u00abLas sin parte\u00bb En el caso espec\u00edfico del Partido Comunista de Estados Unidos, es interesante comparar relatos dado que la reconstrucci\u00f3n de genealog\u00edas y trayectorias no est\u00e1 libre de las posiciones pol\u00edticas desde las que se realizan: a modo de ejemplo, el relato de Jodie Dean (a \u00abNecessitem camarades\u00bb, Tigre de Paper 2019) y el que hace Susan Ferguson (2020). Por otra parte, por razones de espacio, en estas p\u00e1ginas no se tratar\u00e1 el desarrollo te\u00f3rico y pol\u00edtico fuera del contexto occidental (Norteam\u00e9rica y Europa).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[2] Bener\u00eda, Lourdes (1999), La aparici\u00f3n de la econom\u00eda feminista. Historia Agraria, n\u00ba 17, pp 59-61.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[3] Ver la cr\u00edtica de Irish Young(1980) o Susan Ferguson (2020).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[4] Ver \u00abInterseccions i dial\u00e8ctica: reconstruccions cr\u00edtiques en la teoria de la reproducci\u00f3 social\u00bb de David McNally en Bhattacharya (2019).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[5] Desde la perspectiva ecofeminista, la obra de Vandana Shiva y de Jules Falquet ilustra c\u00f3mo los macroplanes de ajuste estructural impactan en la proletarizaci\u00f3n de m\u00e1s segmentos de poblaci\u00f3n, a menudo vinculados a los c\u00e9lebres \u00abmicrocr\u00e9ditos\u00bb promocionados por el Banco Mundial y otros organismos internacionales como herramientas espec\u00edficas de \u00abempoderamiento\u00bb de las mujeres de la periferia capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[6] La realidad pr\u00e1ctica de la Ley de Dependencia es el ejemplo m\u00e1s claro de que el papel lo sostiene todo, hasta que llega el momento de cumplir con los pagos de la deuda privada y los dictados del Banco Central Europeo. En julio de 2020, los propios informes de Servicios Sociales reconocen que 164 personas dependientes fallecen cada d\u00eda en el Estado espa\u00f1ol sin recibir atenci\u00f3n, sea por el colapso para la mera evaluaci\u00f3n del grado de dependencia, sea porque, aun estando reconocida, su abono se retrasa indefinidamente. <a href=\"https:\/\/www.infolibre.es\/noticias\/politica\/2020\/07\/10\/un_total_164_dependientes_mueren_dia_sin_recibir_atencion_segun_directores_servicios_sociales_108731_1012.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/www.infolibre.es\/noticias\/politica\/2020\/07\/10\/un_total_164_dependientes_mueren_dia_sin_recibir_atencion_segun_directores_servicios_sociales_108731_1012.html<\/a> El contexto del CoVid nos ha brindado nuevos y aberrantes ejemplos sobre cu\u00e1l es el potencial de estas pol\u00edticas p\u00fablicas que reconocen prestaciones que o no se abonan o cuyo acceso se restringe con trabas burocr\u00e1ticas insalvables: desde la prestaci\u00f3n por Covid para las trabajadoras del hogar o el Ingreso M\u00ednimo Vital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[7] El nudo gordiano de este balance nos remite a la cuesti\u00f3n de \u00abla poblaci\u00f3n\u00bb en Marx y las dos citas c\u00e9lebres acerca de confiar en la naturaleza la reproducci\u00f3n humana o la existencia de relaciones sociales de producci\u00f3n y de reproducci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[8] \u00abFor it is not true that the working class cannot fight in the sphere of reproduction. It is, however, true that it can only win against the system in the sphere of production\u00bb[\u2026] An understanding of capitalism as an integrated system, where production is scaffolded by social reproduction, can help fighters understand the significance of political struggles in either sphere and the necessity of uniting them. [\u2026] At this particular moment of neoliberal crisis, gender is being used as the weapon of class struggle by capital. [\u2026] Our solution as Marxist revolutionaries is not to simply talk about the importance of class struggle, but to link the struggles of the formal economy to those outside of it. For this to happen, it is less important that we \u00abwin the argument\u00bb with oppressed identities. It is more important that we win their trust, by being the most intransigent fighters at home and at work. This is why in the organizations where we fight for wages (e.g., our labor unions), we need to raise the question of reproductive justice; and in our organizations where we fight against sexism and racism, we need to raise the question of wages. <a href=\"https:\/\/socialistworker.org\/2013\/09\/10\/what-is-social-reproduction-theory.\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/socialistworker.org\/2013\/09\/10\/what-is-social-reproduction-theory.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[9] \u00abLa experiencia concreta de la huelga de mujeres, [&#8230;], hizo que la cuesti\u00f3n de si la lucha de clases deb\u00eda tener prioridad sobre las luchas \u201cbasadas en la identidad\u201d, no solo quedara obsoleta sino tambi\u00e9n retratada como enga\u00f1osa. Si pensamos la clase como un agente pol\u00edtico, el g\u00e9nero, la raza y la sexualidad deben ser reconocidas como componentes intr\u00ednsecos de la forma en que las personas concretan su sentido del yo y su relaci\u00f3n con el mundo y, por lo tanto, son parte de la manera en que las personas se politizan e involucran en la lucha. [\u2026] Es fundamental para la organizaci\u00f3n, las estrategias y la t\u00e1ctica pol\u00edtica, la idea de que siempre deben hundir sus ra\u00edces en la experiencia concreta de las personas. La abstracci\u00f3n de la experiencia conduce al reemplazo del materialismo por el racionalismo \u2013a saber,&nbsp;combinaciones de categor\u00edas anal\u00edticas y realidad subjetiva y su proyecci\u00f3n libresca acerca de lo que la lucha de clases significa (o debe significar) en las realidades vividas por la gente-. Por otra parte, si el feminismo y el antirracismo aspiran a ser proyectos de liberaci\u00f3n para el conjunto de la humanidad, entonces la cuesti\u00f3n del capitalismo es ineludible. El problema de la sustituci\u00f3n de la lucha de clases por luchas basadas en la identidad debe ser reformulado como un problema pol\u00edtico surgido de la hegemon\u00eda de la articulaci\u00f3n liberal del discurso feminista. [&#8230;]\u00bb <a href=\"https:\/\/marxismocritico.com\/2018\/03\/07\/del-feminismo-de-la-reproduccion-social-a-la-huelga-de-mujeres\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/marxismocritico.com\/2018\/03\/07\/del-feminismo-de-la-reproduccion-social-a-la-huelga-de-mujeres\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[10] Itaia: <a href=\"https:\/\/itaia.eus\/2020\/01\/26\/politica-del-99-sumas-que-restan\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/itaia.eus\/2020\/01\/26\/politica-del-99-sumas-que-restan\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[11] <a href=\"http:\/\/www.izquierdadiario.es\/Feminismo-para-el-99-estrategias-en-debate-134929\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">http:\/\/www.izquierdadiario.es\/Feminismo-para-el-99-estrategias-en-debate-134929<\/a> Para una lectura sindical de clase sobre las convocatorias del 8 de marzo, es recomendable el posicionamiento de la Coordinadora Obrera Sindical en 2018: <a href=\"https:\/\/sindicatcos.cat\/8-de-marc-vaga-general-feminista\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/sindicatcos.cat\/8-de-marc-vaga-general-feminista\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[12] Algunos ejemplos: Bezanson, Kate &amp; Luxton, Meg (eds)(2006) Social reproduction. Feminist political economy challenges neo-liberalism. Montreal: McGill-Queen\u2019s University Press; Bakker, Isabella &amp; Gill, Stephen (eds) (2003) Power, production and social reproduction. New York: Palgrave Macmillan; Hansen, Karen V. &amp; Philipson, Ilene J. (eds) (1990) Women, class and the feminist imagination. A socialist-feminist reader. Philadelphia: Temple University Press, &#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[13] Tras el \u00e9xito editorial internacional de \u00abEl Calib\u00e1n y la bruja\u00bb ha obtenido una fuerte visibilidad a trav\u00e9s de la figura de Silvia Federici y ha provocado, incluso, la reedici\u00f3n de \u00abEl arcano de la reproducci\u00f3n\u00bb de Leopoldina Fortunati. Esta \u00faltima ensaya una, a nuestro parecer, fallida enmienda a la teor\u00eda del valor para defender una posici\u00f3n intermedia entre quienes postulan que el trabajo dom\u00e9stico (extramercantil) produce \u00abvalor\u00bb en el sentido capitalista del t\u00e9rmino y quienes rechazan de plano la aplicaci\u00f3n grosera de las categor\u00edas de El Capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[14] Tampoco hay que perder de vista, que en la disputa pol\u00edtica e ideol\u00f3gica del frente feminista en el Estado espa\u00f1ol tambi\u00e9n est\u00e1n presentes otros enfoques ligados a los estudios culturales y las pol\u00edticas de la identidad, como la teor\u00eda y el activismo queer \u2026, que a menudo reclama (y obtiene) su correspondiente cuota particularista autorreferencial. Y, finalmente con el tel\u00f3n de fondo, nunca hay que olvidarlo, del feminismo liberal, el neomasculinismo (y el rechazo a lo que llaman la \u00abideolog\u00eda del g\u00e9nero\u00bb) y la instrumentalizaci\u00f3n de la ultraderecha de la cuesti\u00f3n feminista. Especialmente preocupante, en nuestro contexto, c\u00f3mo la agitaci\u00f3n del fantasma (muy real) de la ultraderecha, a menudo sirve como mordaza de debates pol\u00edticos de clarificaci\u00f3n en el seno del anticapitalismo en nombre del cortoplacismo y el \u00abrealismo\u00bb (por no decir, de la resignaci\u00f3n y abandono de un proyecto politico propio de ruptura y confrontaci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[15] Valga como ejemplo la contradicci\u00f3n entre la doctrina oficial del Pardido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n y la agitaci\u00f3n realizada por Clara Zetkin, magistralmente repasada por Vogel, una herencia contradictoria que marc\u00f3 los retrocesos de la II Internacional e inspirar\u00eda los elementos m\u00e1s rupturistas de la revoluci\u00f3n bolchevique y cuyo eco, pese al anticomunismo banal, resuena en las asambleas de base del frente feminista contempor\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Art\u00edculo Original: <a href=\"https:\/\/gedar.eus\/kolaborazioak\/erreprodukzio-sozialaren-auziaren-harira-teoriatik-praktikara\/\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/gedar.eus\/kolaborazioak\/erreprodukzio-sozialaren-auziaren-harira-teoriatik-praktikara\/\">gedar.eus<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los c\u00edrculos acad\u00e9micos y algunos espacios feministas se ha popularizado en la \u00faltima d\u00e9cada la \u00abteor\u00eda de la reproducci\u00f3n social\u00bb (TRS). Este art\u00edculo explora la g\u00e9nesis, las coordenadas te\u00f3ricas y las contradicciones pol\u00edticas que acoge en su seno, en particular, respecto a la propuesta del \u00abfeminismo del 99%\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[50,304,305],"class_list":["post-61124","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articles","tag-capitalisme","tag-patriatcat","tag-reproduccio-social"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/seminaritaifa.org\/taifa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61124","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/seminaritaifa.org\/taifa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/seminaritaifa.org\/taifa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/seminaritaifa.org\/taifa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/seminaritaifa.org\/taifa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61124"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/seminaritaifa.org\/taifa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61124\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61127,"href":"https:\/\/seminaritaifa.org\/taifa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61124\/revisions\/61127"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/seminaritaifa.org\/taifa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61124"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/seminaritaifa.org\/taifa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61124"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/seminaritaifa.org\/taifa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61124"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}